martes, 17 de enero de 2012

MATRIMONIO

Hay quien dice que el matrimonio es como los submarinos: pueden flotar pero están destinados a hundirse.
Yo opino que quien lo menciona es porque seguramente no ha conocido los aviones, y por lo tanto ignora que el matrimonio es semejante a ellos.
Comienza su viaje en la tierra y se remonta a grandes alturas, cruzando en ocaciones nubes blancas bañadas por el sol y en otras nubes negras de tormenta, a veces mirando solo el vasto oceano o bien lo variado de las montañas, valles y ríos. Y en algún momento desciende tan solo para reabastecerse y recibir mantenimiento, para luego volver a elevarse y continuar su gran vuelo.
Y tú, que esperas y para que te preparas: para un matrimonio tipo submarino, o uno tipo avión.


No hay comentarios:

Publicar un comentario